Por Angela Presner, MA, BCBA
Esta es una publicación patrocinada por uno de los socios de Autism New Jersey, Interactive Kids.
La mayoría de los estudiantes de Nueva Jersey ya llevan un par de semanas de clases. Para muchos niños con autismo, el comienzo de una nueva aula o escuela aún puede resultar abrumador. Las familias a menudo se preguntan cómo facilitar el proceso de adaptación, especialmente si surgen dificultades después de los primeros días. Las siguientes estrategias pueden ayudar a que su hijo se sienta cómodo y tenga éxito, independientemente de su nivel de necesidad.
1. Conéctese con el equipo escolar de su hijo desde temprano y con frecuencia.

Para algunos niños, especialmente aquellos que requieren apoyo considerable o muy considerable, la exposición repetida ayuda a familiarizarse. Y para los niños con necesidades específicas, una visita guiada puede brindar información valiosa: si su hijo tiene dificultades de movilidad, podrá comprobar de primera mano si la escuela cuenta con las características de accesibilidad adecuadas; si experimenta sensibilidad a la luz, podrá identificar dónde están los espacios más iluminados o más tenues; e incluso podrá echar un vistazo a su aula actual para que se sienta más cómodo.
Si no hay un recorrido disponible, solicite un mapa de la escuela o cree una ayuda visual simple que muestre ubicaciones clave como el aula, la cafetería y los baños.
Conectar regularmente con el equipo de su hijo/a también es importante. Los maestros, los administradores de casos y los terapeutas también son personas: construir una relación con ellos ayuda a fomentar la confianza, la colaboración y un sentido de compañerismo. Cuando ellos lo conocen y usted los conoce, la comunicación fluye con mayor facilidad y resulta mucho más sencillo trabajar juntos para apoyar las necesidades de su hijo/a durante el año escolar. Y no olvide que las secretarias escolares suelen saber la mejor manera de conectar con el personal. Si tiene dificultades para comunicarse con alguien, la recepción puede ser su mejor aliado.
Consejo de padres a padres: No sientan que molestan al equipo compartiendo actualizaciones; de hecho, es de gran ayuda. Créanme, exmaestra de educación especial: esas pequeñas notas les dan al personal la información necesaria para apoyar mejor a su hijo ese día. Considérelo un trabajo en equipo, no una simple "consulta".
2. Utilice historias sociales, elementos visuales y otros apoyos según las necesidades de su hijo.

Piénsalo así: ¿alguna vez has visto un video de un destino de vacaciones antes de ir? Los itinerarios de viaje o los videos de tours te dan una vista previa para que te sientas más cómodo y preparado. Las historias sociales cumplen la misma función para los niños, especialmente para aquellos que tienen dificultades con la imprevisibilidad, permitiéndoles ver lo que viene antes de que suceda.
Para un niño que necesita un apoyo mínimo, los cuentos cortos escritos pueden ser la mejor opción. Para un niño con habilidades verbales limitadas o que requiere un apoyo considerable, las fotos reales y los iconos sencillos pueden ser más efectivos. Independientemente del formato, la clave es encontrar uno que le enganche a tu hijo y le mantenga la atención. Estas herramientas permiten a los niños ensayar situaciones de forma segura y estructurada antes de experimentarlas en la vida real.
Recursos en línea como Teachers Pay Teachers o las plantillas de Canva facilitan la personalización. Y no olvides que puedes tomar fotos del aula, los profesores o los espacios cotidianos de tu hijo para que la historia sea aún más personal e impactante.
Consejo de padres a padres: No se preocupen por la gramática o el diseño perfectos al crear la historia social; lo importante es que sea accesible para el nivel de comprensión de su hijo. A veces, las imágenes más sencillas y familiares son las que se quedan grabadas.
3. Practica desafíos de la vida real en pasos pequeños y con apoyo.

En casa, pueden desarrollar la comodidad practicando en sesiones cortas y divertidas. Intenten crear un candado juntos, empezando con uno sencillo con llave si uno de combinación les resulta abrumador. Practiquen guardar lápices en estuches. Pueden simular cómo se mueven de una "estación" en casa a otra, como de la mesa de la cocina al sofá, para imitar la sensación de cambiar de clase, o incluso practicar llevando una bandeja durante una fila imaginaria para el almuerzo y preparándose para la cafetería. Algunos niños no cambian de clase en absoluto, pero incluso dentro de una misma aula, la expectativa de pasar del trabajo en grupo a la hora del círculo o de la alfombra al escritorio puede parecer igual de difícil.
Para los niños que requieren un apoyo considerable o muy considerable, es útil dividir las tareas en pasos más pequeños y fáciles de gestionar. Puede añadir elementos visuales que muestren cada parte de la rutina, modelar el proceso usted mismo antes de pedirles que lo intenten o solicitar modificaciones sencillas a la escuela, como salir unos minutos antes para evitar pasillos abarrotados o que se les permita almorzar en un espacio más tranquilo.
El objetivo no es la perfección. Es la familiaridad. Cada vez que tu hijo ensaya, incluso si solo completa un paso de la rutina principal, es un triunfo que fortalece su confianza.
Consejo de padres a padres: Sabemos que probablemente ya han escuchado "tomarse un descanso", pero seamos sinceros, como padres, no siempre lo hacemos. Considérelo un pequeño recordatorio: practique en pequeños periodos y celebre los pequeños logros. Si su hijo se frustra, aléjese y vuelva a intentarlo más tarde. Y siempre que sea posible, intenten reírse mientras tanto; ¡a veces los padres también tenemos problemas con las cerraduras de combinación!
4. Encontrar la rutina extraescolar adecuada

Ahora que el año ha comenzado, también empezará a enterarse de oportunidades extracurriculares: clubes, deportes o actividades que podría querer que su hijo pruebe o que los profesores podrían recomendar. Algunas se realizan justo después de la escuela en el mismo edificio, mientras que otras pueden ser en la escuela local de su hijo si asiste a una escuela fuera del distrito. Para otros, podría significar una actividad al aire libre como musicoterapia o deportes. Y para muchas familias, las tardes incluyen terapias en casa o fuera de ella, como ABA, logopedia, terapia ocupacional o fisioterapia.
Recuerda que cada una de estas situaciones —ya sea quedarse hasta tarde, ir a otra escuela, asistir a una actividad o empezar terapia— es una transición. Por eso es importante equilibrar las terapias, el tiempo libre y las actividades extracurriculares, y centrarse en lo que más importa. A veces, las experiencias adicionales son maneras maravillosas de desarrollar habilidades y amistades, pero otras veces pueden ser demasiado para un día ya de por sí completo. Prestar atención al nivel de energía y al estado de ánimo de tu hijo te ayudará a decidir qué conservar, qué pausar y dónde reservar tiempo para el descanso. Para estar a la vanguardia, familiarízate con las políticas de ausencias a clubes y actividades extracurriculares.
Consejo de padres a padres: Está bien experimentar. Prueben una actividad a la vez y no duden en dar un paso atrás si se sienten abrumados; encontrar el equilibrio adecuado suele requerir un poco de ensayo y error. Y si las historias sociales funcionaron bien para facilitar la entrada a la escuela, intenten usarlas también para nuevas actividades, ya sea una práctica deportiva, una sesión de terapia, ir a clubes o pasar tiempo en el sofá.
5. Apoyar las conexiones entre pares

Otra idea es preguntarle al maestro de su hijo si puede asistir y dirigir una actividad que le guste, ya sea una manualidad sencilla, su cuento favorito o un juego. Esto no solo le da a su hijo la tranquilidad de compartir algo familiar, sino que también ayuda a sus compañeros a ver que ellos también lo disfrutan, creando puntos en común y oportunidades naturales para conectar.
Si su hijo asiste a un grupo después de la escuela, podría tener aún más oportunidades de conectar. Por ejemplo, si se trata de un grupo de habilidades sociales, podría escribir una carta breve para que el facilitador la comparta con otros padres, haciéndoles saber que está dispuesto a organizar una reunión con sus hijos fuera del horario de grupo. Si su hijo asiste a una terapia externa, considere esperar en la recepción para ver si hay otros padres presentes; le sorprenderá la cantidad de conexiones que comienzan con un simple saludo. Algunas empresas incluso organizan grupos de padres para familias cuyos hijos asisten al mismo programa. ¿Por qué no? Todos están allí por la misma razón, y fortalecer esas relaciones puede abrirle las puertas a más oportunidades sociales para su hijo.
¿No eres sociable por naturaleza? No te preocupes. Intenta contactar con otros padres por correo electrónico o en redes sociales. Construir incluso algunas de estas relaciones puede ayudar a otros padres a comprender mejor las necesidades y fortalezas de tu hijo, además de crear nuevas oportunidades para que socialice.
Consejo de padres a padres: Empiecen con algo pequeño. Incluso diez minutos de reunión o una charla rápida con otro padre pueden convertirse en conexiones significativas que, con el tiempo, impulsen la vida social de su hijo.
Como padres y cuidadores, pueden usar estas estrategias proactivas para ayudar a su hijo a sentirse seguro, comprender las expectativas, saber adónde ir y a quién recurrir, y gestionar los desafíos eficazmente. Al sentar una base sólida desde el principio, están sentando las bases para un año escolar exitoso y positivo, para su hijo, su equipo escolar y su familia.
Angela Presner es la supervisora del equipo escolar de Cherry Hill para Interactive Kids y ex maestra de educación especial.

